Argentina vs Brasil:
La Jugada de la Eternidad
El triunfo del orgullo sobre el asedio
El Asedio del Scratch
Brasil llegó al Estadio Delle Alpi como amplio favorito. Durante 80 minutos, la "Canarinha" bombardeó el arco argentino. Goicoechea volaba, la defensa resistía y la suerte jugaba de albiceleste: tres balones impactaron en los palos.
Argentina, vigente campeona pero mermada por las lesiones, parecía destinada a la eliminación mientras Brasil desplegaba un fútbol de ataque total que no encontraba el premio del gol.
El Tobillo de D10S
Diego Armando Maradona llegó al partido en condiciones casi imposibles. Su tobillo izquierdo estaba inflamado como una pelota de tenis, obligándolo a jugar infiltrado en cada encuentro. Apenas podía correr, apenas podía caminar.
La famosa imagen del tobillo de Diego: un sacrificio por la camiseta.
A pesar del dolor insoportable, el 10 sabía que una sola pincelada suya podía cambiar la historia del clásico sudamericano. Estaba esperando su momento, aguantando el castigo de los defensas brasileños para lanzar el zarpazo final.
El Vuelo del Pájaro
Entonces ocurrió. Diego tomó el balón en el centro del campo. Arrancó, se quitó a tres brasileños, se desequilibró pero no cayó, y en el momento justo, de derecha y entre las piernas de un defensor, filtró un pase quirúrgico.
Claudio Paul Caniggia recibió, eludió a Taffarel con la elegancia de un cisne y depositó el balón en la red. El Estadio de Turín se convirtió en un funeral para Brasil y en la gloria eterna para Argentina.
Festejo con Ropa Ajena
Al terminar el encuentro, la imagen dio la vuelta al mundo. Diego Maradona, el verdugo, el genio herido, celebró la victoria y la eliminación su archirrival luciendo la camiseta de Brasil puesta, la cual había intercambiado minutos antes.
Fue el cierre perfecto para un partido que quedó grabado como la mayor decepción brasileña antes del 2014, y la demostración de que, con Maradona en cancha, nada era imposible.
Claves del Clásico
Remates al Palo
3Asistencias Mágicas
1Tobillos Hinchados
1Destino
Cuartos de FinalEl Clásico en un Minuto
Revive la emoción del 1990 en formato vertical.