El Mundial del despegue de las tecnologías modernas y la consagración de una nueva potencia joven. Rusia albergó la vigesimoprimera edición de la Copa del Mundo en un torneo impecablemente organizado en recintos futuristas distribuidos en 11 ciudades. El certamen marcó un hito histórico al estrenar de forma oficial el sistema de Asistencia Arbitral por Video (VAR), revisando más de 450 jugadas y señalando un récord histórico de 29 penales sancionados.
El torneo estuvo repleto de sorpresas sacudidoras: la campeona defensora Alemania cayó eliminada en fase de grupos tras perder 2-0 ante Corea del Sur en tiempo añadido, continuando la llamada 'maldición del campeón'. Por su parte, la Selección de Croacia, capitaneada por un sublime Luka Modrić (galardonado con el Balón de Oro del torneo), protagonizó una campaña épica e inigualable al superar tres prórrogas consecutivas y dos tandas de penales ante Dinamarca, Rusia e Inglaterra para alcanzar la primera final de su historia.
La Selección de Francia, dirigida por Didier Deschamps (quien buscaba ser campeón como jugador y DT), desplegó un fútbol de una potencia atlética, solidez defensiva y contragolpes devastadores insuperables. Impulsada por la velocidad electrizante de un adolescente Kylian Mbappé de apenas 19 años (quien ofreció un recital con dos goles y una jugada maratónica en el 4-3 sobre Argentina en octavos), la solvencia de N'Golo Kanté y Paul Pogba, y los goles de Antoine Griezmann, Francia avanzó con categoría venciendo a Uruguay y Bélgica.
La gran final se celebró el 15 de julio de 2018 en el Estadio Luzhniki de Moscú ante 78.000 espectadores entre Francia y Croacia. En la final con más goles desde 1966, Francia demostró una efectividad demoledora.
Un autogol de Mario Mandžukić adelantó a Francia al 18', pero Ivan Perišić empató con un zurdazo lejano al 28'. Antoine Griezmann puso el 2-1 de penal tras revisión del VAR en el minuto 38. En la segunda mitad, Paul Pogba con un disparo desde la frontera del área al 59' y Kylian Mbappé con un misil lejano al 65' pusieron el 4-1. Mandžukić descontó para Croacia tras un error del guardameta Hugo Lloris. Francia venció 4-2 y conquistó la segunda Copa del Mundo de su historia.