El Mundial de la gran expansión planetaria. Francia albergó la decimosexta edición de la Copa del Mundo en un torneo que estrenó el formato expandido a 32 selecciones clasificadas repartidas en 8 grupos y la construcción del emblemático Stade de France en Saint-Denis. El certamen ofreció un despliegue de fútbol de alto nivel y la irrupción de nuevas naciones en el mapa de élite.
La gran revelación del certamen fue la Selección de Croacia en su primera participación histórica como país independiente tras la disolución de Yugoslavia. Dirigida por Miroslav Blažević y capitaneada por Zvonimir Boban, Croacia alcanzó el tercer puesto del Mundial eliminando 3-0 a Alemania en cuartos de final y contando con la voracidad de Davor Šuker, quien conquistó la Bota de Oro con 6 goles.
El torneo regaló partidos memorables, como el intenso duelo de octavos entre Argentina e Inglaterra: inmortalizado por la carrera individual de Michael Owen (18 años) anotando uno de los goles más deslumbrantes de la historia, la expulsión de David Beckham y los penales atajados por Carlos Roa para el pase argentino.
La Selección de Francia, dirigida por Aimé Jacquet, se basó en una solidez defensiva impenetrable encabezada por Lilian Thuram, Laurent Blanc, Marcel Desailly y el portero Fabien Barthez. En semifinales, tras ir perdiendo 0-1 ante Croacia, Lilian Thuram se convirtió en héroe impensado anotando los únicos dos goles de toda su carrera internacional para dar la vuelta al marcador 2-1.
La gran final se disputó el 12 de julio de 1998 en el Stade Olympique de Saint-Denis ante 80.000 espectadores entre Francia y la campeona defensora Brasil. Las horas previas estuvieron envueltas en un misterio médico aterrador: Ronaldo Nazário sufrió una severa crisis de convulsiones en la concentración brasileña; aunque fue llevado al hospital y su presencia en la alineación titular fue descartada inicialmente, Ronaldo jugó visiblemente mermado en su condición física.
En la final, Zinedine Zidane escribió su nombre con letras de oro en la historia del fútbol mundial al anotar dos goles monumentales de cabeza en dos saques de esquina durante el primer tiempo. Emmanuel Petit selló el 3-0 definitivo en el minuto 90 en medio del delirio de todo el país. Francia se proclamó campeona del mundo por primera vez en su historia y festejó la victoria en los Campos Elíseos.