La Copa del Mundo de la actuación individual más sublime, deslumbrante e impactante de la historia del deporte. Originalmente otorgada a Colombia, México asumió la organización de la decimotercera edición tras la renuncia colombiana por problemas económicos y el devastador terremoto que sacudió a la Ciudad de México en septiembre de 1985. En los colosos del Estadio Azteca y el Olímpico Universitario, Diego Armando Maradona escribió la página más dorada del fútbol mundial.
La Selección Argentina, moldeada tácticamente por Carlos Salvador Bilardo bajo el revolucionario esquema 3-5-2 y capitaneada por un Maradona en plenitud física y futbolística, superó la fase de grupos invicta frente a Italia, Bulgaria y Corea del Sur. En octavos de final, la Albiceleste derrotó 1-0 a Uruguay en un intenso clásico sudamericano en Puebla.
El 22 de junio de 1986 se disputó en el Estadio Azteca el encuentro de cuartos de final entre Argentina e Inglaterra, impregnado de una carga emotiva y sociopolítica tras la Guerra de las Malvinas. En tan solo cuatro minutos, Maradona firmó las dos jugadas más famosas de la historia del fútbol: en el minuto 51 abrió la cuenta anotando con la mano de forma picara por encima del guardameta Peter Shilton (bautizado por el propio Diego como 'La Mano de Dios'); cuatro minutos después, en el minuto 55, Maradona arrancó desde su propio campo, recorrió 60 metros con el balón pegado a la zurda y eludió a cinco futbolistas británicos (Hoddle, Reid, Butcher, Fenwick y el portero Shilton) para firmar el 'Gol del Siglo'.
En semifinales, Maradona volvió a maravillar marcando dos golazos individuales fantásticos ante la dura Bélgica (2-0). La gran final se celebró el 29 de junio de 1986 en el Estadio Azteca ante 114.000 espectadores frente a la aguerrida Alemania Federal.
Argentina se adelantó 2-0 con anotaciones de José Luis Brown de cabeza y Jorge Valdano tras un contragolpe perfecto. Sin embargo, la fe germana logró un empate agónico 2-2 con dos saques de esquina convertidos por Karl-Heinz Rummenigge al 74' y Rudi Völler al 80'. Cuando el estadio temblaba de tensión, Maradona frotó la lámpara en el minuto 84 y filtró un pase quirúrgico al hueco para la corrida triunfal de Jorge Burruchaga, quien definió entre las piernas del arquero Schumacher para sellar el 3-2 definitivo. Argentina conquistó su segunda Copa del Mundo y Maradona levantó la copa consagrándose como el rey absoluto del fútbol.