La conquista de la primera estrella mundial para la Selección Albiceleste. Argentina albergó la undécima edición de la Copa del Mundo en medio de un complejo y debatido trasfondo político bajo la dictadura militar. El certamen contó con la dirección técnica de vanguardia de César Luis Menotti, quien promovió un estilo de juego de tenencia de balón, movilidad, voracidad ofensiva y profundo respeto por la identidad del fútbol sudamericano.
La gran figura absoluta del torneo fue el atacante Mario Alberto 'El Matador' Kempes, el único futbolista del plantel argentino que competía en el extranjero (en el Valencia de España). En la primera ronda disputada en el Estadio Monumental de Buenos Aires, Argentina superó a Hungría y Francia pero cayó 1-0 ante Italia.
En la segunda fase cuadrangular celebrada en Rosario, Argentina empató 0-0 con Brasil y derrotó 2-0 a Polonia con un doblete de Kempes (quien además evitó un gol polaco metiendo la mano sobre la línea en un penal atajado posteriormente por Ubaldo Fillol). En el partido decisivo del grupo, la Albiceleste requería ganar por cuatro goles de diferencia a Perú para superar a Brasil en la diferencia de gol y clasificar a la final; Argentina ofreció una noche deslumbrante y se impuso 6-0 en el Gigante de Arroyito con dobles de Kempes y Luque.
La gran final se celebró el 25 de junio de 1978 en un Estadio Monumental de Buenos Aires eufórico, cubierto por toneladas de confeti, papelitos y serpentinas blancas y celestes. Argentina se midió a Países Bajos (que jugaba su segunda final consecutiva tras superar la ausencia de Johan Cruyff). Mario Kempes adelantó a la Albiceleste en el minuto 38 tras una guapeada dentro del área. Dick Nanninga empató de cabeza para Holanda en el minuto 82.
En el minuto 90, el delantero holandés Rob Rensenbrink estrelló un disparo en el poste izquierdo del arco argentino, rozando la tragedia local. En el tiempo extra, impulsada por el aliento de 71.000 espectadores, Argentina fue un torbellino: Kempes anotó el 2-1 al minuto 105 desparramando defensores y Daniel Bertoni selló el 3-1 en el minuto 115. Argentina se proclamó campeona del mundo por primera vez y Mario Kempes conquistó la Bota de Oro (6 goles) y el Balón de Oro del torneo.