El Mundial de la revolución táctica y la consagración del 'Fútbol Total'. Países Bajos, capitaneada por Johan Cruyff y dirigida por Rinus Michels, deslumbró al mundo entero con un sistema de juego dinámico donde todos atacaban y defendían sin posiciones fijas.
Por su parte, la anfitriona Alemania Occidental, liderada por el 'Kaiser' Franz Beckenbauer, la solvencia de Sepp Maier y la voracidad goleadora de Gerd Müller, demostró una solidez inquebrantable. En la final del Olympiastadion de Múnich, a pesar de que los holandeses se adelantaron con un penal en el primer minuto sin que los alemanes hubiesen tocado la pelota, Alemania remontó 2-1 con goles de Paul Breitner y Gerd Müller para alzarse con la nueva Copa del Mundo de la FIFA.