El certamen que presenció el nacimiento mundial del rey absoluto del fútbol. Suecia albergó la sexta edición de la Copa del Mundo en un torneo caracterizado por una cobertura mediática internacional sin precedentes. La gran sensación de la cita fue la irrupción deslumbrante de un joven Edson Arantes do Nascimento, 'Pelé', de tan solo 17 años y 239 días, quien junto al genio de los regates imposibles, Mané Garrincha, transformó para siempre la historia del fútbol sudamericano y mundial.
La Selección de Brasil, dirigida táctica y tácticamente por Vicente Feola y respaldada por figuras de jerarquía como Didi, Vavá, Nilton Santos, Djalma Santos y Bellini, comenzó el torneo con dudas tras vencer 3-0 a Austria y empatar 0-0 ante Inglaterra. Ante la necesidad de ganar el último partido de grupo frente a la poderosa Unión Soviética (liderada por el mítico guardameta Lev Yashin, la 'Araña Negra'), el plantel de referentes presionó a Feola para que alineara desde el inicio a Pelé y Garrincha. Los primeros tres minutos de aquel encuentro ante la URSS son considerados por los historiadores como los tres minutos de fútbol más deslumbrantes jamás jugados.
En la fase eliminatoria, Pelé anotó su primer gol en un Mundial ante Gales en cuartos de final con una sombrerito magistral dentro del área (1-0). En semifinales contra la potente Selección de Francia, Pelé desató un hat-trick inolvidable en la segunda mitad para sellar una victoria 5-2, en un encuentro donde el ariete francés Just Fontaine continuó su racha histórica anotando su noveno gol del torneo (Fontaine terminaría imponiendo el récord imbatible de 13 goles en un solo Mundial).
La gran final se celebró el 29 de junio de 1958 en el Råsunda Stadium de Solna ante 50.000 espectadores. Brasil debió utilizar su uniforme suplente azul tras perder el sorteo de colores con el anfitrión Suecia. Pese a comenzar perdiendo en el minuto 4 con un gol de Nils Liedholm, Brasil desplegó un 'fútbol arte' avasallador. Vavá anotó un doblete a pases de Garrincha para dar la vuelta al marcador al descanso.
En el segundo tiempo, Pelé firmó una de las obras de arte más famosas de la historia del deporte en el minuto 55: amortiguó el balón con el pecho dentro del área, le hizo un sombrero perfecto al defensor Bengt Gustavsson sin que tocara el suelo y definió de volea rasa al poste. Con un segundo gol de Pelé de cabeza en el minuto 90 y un tanto de Mário Zagallo, Brasil goleó 5-2 y conquistó la primera Copa del Mundo de su historia, convirtiéndose además en la primera selección sudamericana en alzarse con el título fuera de su propio continente.