Conocido como el Mundial del 'Milagro de Berna'. Fue el torneo con el promedio goleador más alto de la historia de las Copas del Mundo (5.38 goles por partido). La gran favorita era la selección de Hungría, conocida como los 'Magiares Poderosos' o el 'Equipo Dorado', liderados por Ferenc Puskás, Sándor Kocsis y Nándor Hidegkuti, que llevaban más de cuatro años invictos. Hungría había aplastado a Alemania Occidental por 8-3 en la fase de grupos.
Sin embargo, en la final disputada bajo una intensa lluvia en el Wankdorfstadion de Berna, Alemania Occidental dio la vuelta a un 0-2 inicial para ganar 3-2 con dos goles de Helmut Rahn, conquistando su primera estrella mundial en uno de los episodios más épicos e inesperados del deporte.