Nació el mito del fútbol mundial. Tras conquistar las medallas de oro olímpicas en 1924 y 1928, Uruguay fue designado por la FIFA como sede para celebrar el centenario de la Juramentación de su Constitución. En plena Gran Depresión económica, solo cuatro selecciones europeas (Francia, Bélgica, Rumania y Yugoslavia) se embarcaron en el trasatlántico Conte Verde en un viaje de más de dos semanas a través del Océano Atlántico.
Trece equipos disputaron el torneo en tres estadios de Montevideo, destacando la inauguración del imponente Estadio Centenario, construido en un tiempo récord de solo 90 días. En la gran final rioplatense ante más de 93,000 espectadores, Uruguay venció 4-2 a Argentina tras remontar un 1-2 al descanso, convirtiéndose en el primer campeón de la historia.